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La fragilidad y la pérdida de masa y función muscular predice la discapacidad en mayores

Un estudio coordinado por el Grupo de investigación en Envejecimiento y Fragilidad de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universito de Getafe, dirigido por el Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe y director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES), señala que la presencia de sarcopenia (pérdida de masa y función muscular) en personas mayores frágiles puede predecir la evolución hacia la discapacidad en estos pacientes en un horizonte temporal de tres años. El trabajo ha sido publicado por la revista científica Journal of the American Medical Directors Association (JAMDA).

La fragilidad es un síndrome biológico asociado a la edad que aumenta el riesgo de sufrir eventos adversos, como la discapacidad o la mortalidad. Por su parte, la sarcopenia se define como la baja fuerza, masa y/o función muscular, y es altamente prevalente en las personas mayores. Aunque la fragilidad y la sarcopenia son entidades distintas, pueden coexistir.

De hecho, en estudios previos, este mismo grupo demostró que solo una pequeña proporción de individuos sarcopénicos son frágiles, entre el 8,2% y el 15,7%, mientras que alrededor de un tercio de los individuos frágiles no presentan sarcopenia.

“Este hallazgo sugiere que la sarcopenia y la fragilidad son entidades relacionadas, pero no son la misma condición, y que su asociación posiblemente puede responder a la existencia de diferentes formas clínicas de fragilidad (sarcopénica y no sarcopénica) que implican diferentes riesgos”, explica Leocadio Rodríguez Mañas, coordinador del grupo de Investigación de Geriatría de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe (FIBHUG).

En esta nueva investigación, el equipo se centró en analizar si existen diferencias en los riesgos de discapacidad y muerte asociadas con estas dos formas distintas de fragilidad. “Se ha demostrado que la sarcopenia y la fragilidad predicen por separado la discapacidad y la muerte en la vejez. Nuestro objetivo fue ir un paso más allá para determinar si la sarcopenia puede modificar el pronóstico de la fragilidad, tanto en mortalidad como en discapacidad”, señala Rodríguez Mañas.

Para analizar estas posibles relaciones, se estudiaron datos de 1.531 participantes con una edad media de 75,4 años del Estudio de Toledo en Envejecimiento Saludable (ETES), una cohorte de adultos mayores de más de 65 años.

La fragilidad se evaluó con la escala de Linda Fried, que permite clasificar a los individuos en robustos, prefrágiles o frágiles, en base a si presentan o no los siguientes criterios: fatiga, baja velocidad de la marcha, baja fuerza de prensión, pérdida de peso involuntaria y poca actividad física. Por otra parte, la sarcopenia se evaluó de acuerdo al algoritmo de la Foundation for the National Institutes of Health (FNIH), que califica como sarcopénicos a aquellos individuos con baja velocidad de la marcha, baja fuerza de prensión y baja masa muscular. La presencia de discapacidad se reevaluó a los 3 años, y la supervivencia se reportó, de media, hasta los 5 años y medio posteriores a la primera visita.

Una combinación que predice la discapacidad

El análisis de los datos de estos pacientes demostró que la fragilidad acompañada de sarcopenia se relaciona con la evolución a la discapacidad: “Cuando estas dos condiciones coinciden en un paciente, es predictor de que esta persona sufrirá discapacidad a los 3 años”, explica Betty Davies, investigadora del Grupo de Envejecimiento y Fragilidad de la FIBHUG y una de las autoras principales del estudio.

Por otra parte, “la fragilidad y la prefragilidad, con el añadido de sufrir sarcopenia, mostraron también su asociación con el riesgo de mortalidad”, señala Alejandro Álvarez Bustos, investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES) y otro de los autores del estudio. “Sin embargo, aunque la fragilidad permanece como un fuerte predictor de mortalidad, la sarcopenia parece jugar un papel menos relevante”, aclara el investigador.

“Nuestros resultados confirman que la sarcopenia y la fragilidad coexisten pero que son entidades diferentes con riesgos asociados diferentes”, resume Leocadio Rodríguez Mañas. En este sentido, “dado que se ha demostrado de que la presencia conjunta de fragilidad y sarcopenia hace que las personas mayores avancen hacia la discapacidad, deberían diseñarse intervenciones dirigidas a evaluar y detectar si el paciente presenta o no ambas condiciones”, concluye el jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe.

Artículo de referencia:

Davies, B (Betty); Walter, S (Stefan); Rodríguez-Laso, A (Ángel); García-García, FJ (Francisco José); Álvarez-Bustos, A (Alejandro); Rodríguez-Mañas, L (Leocadio). Differential Association of Frailty and Sarcopenia With Mortality and Disability: Insight Supporting Clinical Subtypes of Frailty. JAMDA Journal of the American Medical Directors Association. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jamda.2022.03.013

#GetafeInvestiga la relación de la fragilidad con la discapacidad, la hospitalización y la mortalidad

Un estudio coordinado por el Grupo del Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, jefe de Servicio de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe (HUG), director científico del Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES), y coordinador del grupo de Investigación de Geriatría de la Fundación para la Investigación Biomédica del HUG, confirma que el alto grado de fragilidad está asociado con la discapacidad, la hospitalización y la mortalidad en personas mayores de 65 años.

La fragilidad es un síndrome biológico asociado a la edad que aumenta el riesgo de sufrir eventos adversos, pero que es dinámico y potencialmente prevenible y reversible. El estudio, publicado por la revista científica “Journal of Cachexia, Sarcopenia and Muscle”, ha analizado las diferentes trayectorias de fragilidad en base a una escala llamada Rasgo de Fragilidad 5 (FTS5, siglas en inglés) y se han relacionado con efectos adversos en este grupo de edad.

Como base para este trabajo, los investigadores han utilizado datos de 975 participantes del Estudio de Toledo en Envejecimiento Saludable (ETES), una cohorte de adultos mayores de más de 65 años. Las trayectorias de fragilidad se obtuvieron de los datos recogidos en dos evaluaciones (2006-2009 y 2011-2013), distanciadas en cinco años. Posteriormente a esta segunda evaluación, la discapacidad se evaluó a los tres años, la hospitalización se reportó hasta 2016 (con una mediana de cuatro años) y la mortalidad hasta 2019 (con una mediana de casi siete).

La relevancia clínica de este hallazgo respalda la evaluación de la fragilidad para complementar la valoración del estado de salud de los adultos mayores y su relación con posibles eventos adversos. “Nuestros resultados respaldan la naturaleza dinámica de la fragilidad y el beneficio potencial de las intervenciones destinadas a reducir sus niveles en resultados adversos relevantes y onerosos”, se concluye en el trabajo publicado.

La fragilidad se evaluó a través del FTS5 que evalúa cinco aspectos centrales de la fragilidad: la actividad física, la velocidad de la marcha, la fuerza de presión manual, el índice de masa corporal y el Test de Romberg para medir el equilibrio de pie. En este estudio se encontraron cinco trayectorias, lo que confirma el dinamismo de la fragilidad. En tres de ellas aumentaba, aunque partían de niveles iniciales distintos (puntuaciones de fragilidad bajas, leves y moderadas), en una se mantenía en niveles moderados y en la otra en leves.

Según explica el Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, coordinador del grupo de Investigación de Geriatría de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe, “este hallazgo es importante ya que, aunque la fragilidad tiende a aumentar con el envejecimiento de la población no ocurre esto en todos los adultos mayores”.

El trabajo ha analizado las diferentes trayectorias de fragilidad y las relaciona con eventos adversos en 975 personas mayores de 65 años.

Álvarez-Bustos, Alejandro; Carnicero-Carreño, Jose Antonio; Sanchez-Sanchez, Juan Luis; Garcia-Garcia, Francisco Javier; Alonso-Bouzón, Cristina; Rodríguez-Mañas, Leocadio. Associations between frailty trajectories and frailty status and adverse outcomes in community-dwelling older adults. Journal of Cachexia Sarcopenia Muscle. DOI: 10.1002/jcsm.12888

La Fundación MAPFRE selecciona un proyecto de la FIBHUG

La Fundación MAPFRE entrega 230.000 euros a nueve investigadores de España, Chile y Brasil para la realización de proyectos que contribuyan a mejorar nuestros hábitos, hacia una forma de vida más saludable. El investigador Rodrigo Pérez Rodríguez, de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe (FIBHUG) ha sido concesionario de una de ellas.

El Dr. Pérez Rodríguez desarrollará, junto a Marta Castro, Marta Checa y Berta Alvira ―geriatras investigadoras pertenecientes al Servicio de Geriatría del Hospital de Getafe―, un asistente personal inteligente para prevenir el delirium en personas mayores durante la hospitalización. Una situación que durante la pandemia ha alcanzado una prevalencia del 90%.

El asistente virtual, que se llamará Adela, con capacidades conversacionales, tendrá como cometido evitar la desorientación de las personas mayores hospitalizadas, prevenir el inmovilismo durante el periodo de ingreso, ofrecer tareas de estimulación cognitiva a los pacientes, evitar que se deshidraten, comunicarlos con familiares que no puedan visitarles, controlar variables ambientales para mantener los ritmos circadianos, etc.

También han recibido financiación los proyectos de Antonio Rodríguez, de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (FIDIS), quien destinará la ayuda a desarrollar el proyecto CHAS-Down; un proyecto del investigador Fernando Rosell, del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar, que estudiará la asistencia sanitaria y los factores que condicionan el pronóstico final de los pacientes que sufren una parada cardiaca extrahospitalaria; el investigador Jesús María Aranaz, del Hospital Ramón y Cajal, para trabajar en un modelo de medicina preventiva y salud pública para estandarizar la práctica clínica y atender alunas de las necesidades del Sistema Nacional de Salud que han surgido tras la experiencia de la pandemia; y este año las ayudas a la investigación también han beneficiado a dos investigadores latinoamericanos.

Catia Oliveira, de la Fundación Oswaldo Cruz, de Brasil, realizará un estudio para evaluar la efectividad de un programa de salud pública que se implementó en 2009 en Río de Janeiro con el fin de aumentar la práctica regular de actividad física en espacios públicos de esta ciudad. La investigadora Maria Paulina Correa, de la Universidad de Chile, analizará cómo la obesidad en etapas clave del desarrollo desencadena tempranamente el envejecimiento biológico en la edad adulta.

La próxima convocatoria de ayudas Fundación MAPFRE abrirá en el mes de mayo. Desde la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe (FIBHUG) estaremos pendientes para ofrecer puntualmente esta información.

Últimas convocatorias

#GetafeInvestiga la fragilidad en el anciano

El pasado miércoles la Unidad Técnica de la FIB-HUG y el Grupo de Geriatría mantuvieron una reunión en la que los investigadores: Rodrigo Pérez Rodríguez, Mariam El Assar de la Fuente, Ángel Rodríguez Laso, Olga Laosa Zafra y Alejandro Álvarez Bustos, desarrollaron sus presentaciones para explicar al personal de la Unidad Técnica de la FIB-HUG los proyectos en los que están trabajando, y las posibles demandas recursos que, en el marco de estos desarrollos, puedan necesitar.

Desde la Unidad Técnica se mostró plena predisposición para atender a las demandas y requerimientos del grupo en el menor tiempo posible, en línea con el compromiso adquirido con todos los profesionales y grupos de investigación que integran esta Fundación.

Iniciaba su exposición la Dra. Olga Laosa Zafra, que nos explicaba el eje central de las investigaciones de este Grupo: la Fragilidad en el anciano. El estado de fragilidad, nos detalló la Dra. Laosa, es ese estadio previo a la discapacidad, que supone la pérdida de competencias para responder ante estímulos adversos. Mientras que la fragilidad puede frenarse, e incluso revertirse, la discapacidad es mucho más compleja de atajar.

En 2016 terminaba el proyecto MID-Frail, de carácter internacional y apoyado por la Unión Europea, que examinaba la eficacia de combinar un control médico optimizado con programas dietéticos y de ejercicio para mantener la función y la calidad de vida en personas de 70 años o más, con diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 2 es un trastorno metabólico muy frecuente en las poblaciones que envejecen y afecta aproximadamente al 20 % de las personas de 65 años o más. La diabetes se asocia con una mayor fragilidad y una disminución acelerada de la capacidad para realizar las actividades de la vida diaria, lo que perjudica la calidad de vida.

Dieciséis centros en siete países de toda Europa participaron en este estudio, de cuatro años, y demostraron que el programa de ejercicios y nutrición diseñado mejoraba la situación de fragilidad de los sujetos muestreados: funcionalmente eran menos dependientes, más autónomos.

La Dra. Olga Laosa del Grupo de Geriatría de Getafe
La Dra. Olga Laosa nos explica al alcance de la investigación en Latinoamérica.

Con las líneas de financiación del Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea, se quiso escalar el proyecto a países de Latinoamérica, comprobado que las pautas fijadas para Europa eran extensibles y válidas para obtener resultados igual de positivos en personas mayores de otras partes del mundo ―con sus particularidades―. De la adaptación y ensayo en Latinoamérica surge Diabfrail LatAm, un estudio multicéntrico pensado para evaluar la eficacia de un programa de ejercicio y educación en la capacidad funcional de pacientes mayores con diabetes tipo 2, que cuenta con la financiación de la Comisión Europea y a desarrollar en América Latina.

El proyecto de investigación Diabfrail LatAm empezó en 2019 y tenía como fecha fin 2022 Sin embargo, por la situación tan excepcional vivida en 2020 con la pandemia por COVID-19, no se ha podido empezar el ensayo clínico. Actualmente se está en la fase de reclutamiento de pacientes.

El consorcio del proyecto está formado por un equipo multidisciplinar de socios que incluye academia, investigación, clínica, salud pública y organizaciones de personas mayores. Además, varias partes interesadas locales, nacionales e internacionales, incluidas organizaciones gubernamentales y ONG, también darán soporte en los diferentes niveles de atención.

Por su parte, la Dra. Mariam El Assar de la Fuente, encargada de los proyectos nacionales del Grupo, explicaba a los asistentes los proyectos de investigación en salud que les han concedido en la AES2020 (Acción Estratégica de Salud 2020).

El primero de los estudios, es un proyecto individual, con una duración de 3 años, donde el IP (Investigador Principal) es el Dr. Rodríguez Mañas, y la co-IP la propia Mariam El Assar. Además, son colaboradores, los investigadores: José Antonio Carnicero Carreño, especialista en matemáticas; Ángel Rodríguez Laso, epidemiólogo y médico; Alberto Sánchez, laboratorio; y una geriatra del Servicio de Geriatría del HUG.

En este proyecto se evalúan los mecanismos que están implicados en el proceso de envejecimiento, como la fragilidad que nos contaba la Dra. Zafra, y de esos mecanismos se evalúa el papel de la resistencia a la insulina, muy frecuente en los ancianos, y cuyo efecto tiene dos desenlaces en el envejecimiento: por un lado, el deterioro funcional; y por otro, la mortalidad. Para el objetivo final del proyecto se cuenta también con la financiación de Abbot, complementaria a la Acción Estratégica de Salud 2020. El proyecto descrito entra ahora en su segunda anualidad.

Un segundo proyecto de ámbito nacional es MITOFUN, financiado por la Fundación Francisco Soria Melguizo, con una dotación de 450.000 euros. Liderado por el Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, además de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario de Getafe, participan la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Universidad de Valencia (UV).

El Dr. Mañas subrayó lo excepcional de la convocatoria en España de una ayuda de esta cuantía dirigida a proyectos de investigación sobre envejecimiento, por lo que elogió la iniciativa de la Fundación Francisco Soria Melguizo. “Investigar en este campo es de una importancia capital, porque el propio envejecimiento plantea una serie de peculiaridades que solo pueden abordarse desde el propio conocimiento de lo que supone el envejecimiento”, indicó.

MITOFUN investiga qué papel juega la enfermedad y el estilo de vida en las alteraciones asociadas al propio proceso de envejecimiento, y qué rol desempeña en este punto la alteración de la mitocondria. Para ello, se utilizarán datos del estudio Enrica Senior y del Estudio Toledo de Envejecimiento Saludable. Destaca el importante componente traslacional de esta nueva investigación, que puede contribuir al descubrimiento de biomarcadores con utilidad en el diagnóstico, el pronóstico y la indicación terapéutica.

El tercer proyecto coordinado por la Dra. El Assar cuenta con financiación del propio Grupo y la aprobación del Comité de Ética Animal. Se centra en estudiar animales mayores del animalario de la FIB y su duración está prevista para un año.

Además de estos tres proyectos, el equipo de la Dra. El Assar se encuentra colaborando con un proyecto del Servicio de Cardiología, para el que procesan sus muestras.

Alejandro Álvarez Bustos, fisioterapeuta y trabajador del CIBERFES (Centro de Investigación Biomédica en Red Fragilidad y Envejecimiento Saludable), está actualmente marchando un segundo proyecto de Abbot en el que, aprovechando el estudio de cohortes de Toledo, se estudian las implicaciones de la rigidez arterial evaluada en adultos mayores, para medir su relación con la fragilidad, la discapacidad, la mortalidad y/o la hospitalización. Son parte de la investigación, José Antonio Carnicero Carreño, Leocadio Rodríguez Mañas, Mariam El Assar de la Fuente, Javier, y en la parte del análisis económico la Dra. Beatriz Rodríguez Sánchez de la Universidad Complutense de Madrid.

El Grupo de Investigación estudia el paso previo al Envejecimiento, el estado de fragilidad.

El investigador también nos habla de una segunda investigación, que se realiza en planta ―en el Hospital Universitario de Getafe―, sobre fragilidad y un programa de actividades físicas en pacientes hospitalizados en la Unidad de Agudos del Servicio de Geriatría. El objetivo de esta investigación es evitar que el paciente mayor se deteriore hasta la discapacidad.

Después de comprobar que el principal factor predisponente para la discapacidad de una persona mayor era la hospitalización, se diseñaron programas basados en ejercicio físico, que se miden y evalúan tanto en el centro asistencial como en casa, primero en una visita basal, a los tres meses, y finalmente a los seis. El reclutamiento está cerrado y ya sólo quedan las segundas y terceras visitas.

La idea de los dispositivos que las personas mayores se llevan a casa para controlar sus ejercicios y algunos valores, como por ejemplo la velocidad de la marcha en el domicilio, se ha visto una notable mejoría entre aquellos que recibes y no reciben esta intervención. Como es lógico la interfaz del dispositivo está pensada para un manejo sencillo de las herramientas, y por el momento no han visto problemas en el empleo de esta novedosa tecnología Tablet.

Finalmente, Ángel Rodríguez Laso cerraba las presentaciones con los proyectos SYNCHROS y ACTIVE UP. El primero es un proyecto europeo en el que Getafe participa como socios, con un peso más importante al inicio ―por tanto, ahora que se está cerrando, la participación es más moderada―: este proyecto se basa en la elaboración de una estrategia europea de armonización de cohortes poblacionales y para pacientes. El segundo, ACTIVE UP, pertenece a toda esta línea de POSITIVE y FACET, para la elaboración de sistemas de sensorización personal y en el domicilio del paciente para detectar rápidamente el deterioro en una funcionalidad y poder intervenir a nivel de atención primaria o de Geriatría.

El proyecto ACTIVE UP está financiado por el Plan I+D+I del Ministerio de Ciencia; y actualmente se encuentra en la mitad del proyecto. Los investigadores están probando ahora los dispositivos para medir, sobre todo, la velocidad de la marcha y el desplazamiento del individuo en su domicilio. Una vez realizado este paso sería la implementación del dispositivo en el día a día de los sujetos muestrales y la valoración de los resultados.

El coordinador de todos estos proyectos de investigación, el Dr. Leocadio Rodríguez Mañas, Jefe de Servicio de Geriatría en el Hospital U. de Getafe, cerraba el evento reseñando la ventaja de un expertis como el de su Grupo, trabajando desde hace años con personas mayores en investigaciones financiadas por organismos internacionales de reconocido prestigio.

“La EMA ha enfatizado la necesidad de desarrollar ensayos para personas mayores. Los fármacos se prueban en varones de 45 años y lo consumen mujeres de 75. Este es un problema no bien resuelto en la industria farmacéutica, que tiene conciencia de la necesidad de solventar esta falla. Pero esto exige desde PNTs (Procedimientos Normalizados de Trabajo) absolutamente explícitos, objetivos de proyectos distintos, enfoques diferentes, logística adaptada, y nosotros tenemos todo eso: POSITIVE tiene parte de ensayo, MID-Frail tiene parte de ensayo, FRAILCLINIC tiene una parte de ensayo (…) Siempre pensamos que era interesante el promover la investigación clínica en el anciano. Tenemos los PNTs hechos, los procedimientos, el know-how”.

Recientemente el Grupo de Geriatría ha sido concesionario de la ayuda Compra Pública de Innovación, por el proyecto INTEGRA-CAM, que propone un novedoso propone un novedoso ecosistema tecnológico que permita la monitorización domiciliaria y el seguimiento de la capacidad intrínseca de las personas mayores. La capacidad intrínseca la define la Organización Mundial de la Salud como la combinación de las capacidades individuales en términos físicos, mentales y psicológicos, que engloba a la fragilidad.

Se pretende que este ecosistema habilite un modelo de cuidados integrales en el que todos los actores relevantes estén conectados: pacientes, cuidadores y profesionales de la salud de atención primaria y atención especializada, particularmente geriatría.

La intervención personalizada propuesta en INTEGRA-CAM se sustenta en la experiencia investigadora previa del equipo del Hospital Universitario de Getafe en proyectos europeos como VIVIFRAIL (programa de actividad física) o MIDFRAIL (intervención multicomponente: educación, ejercicio físico y nutricional).

Más información:

* Proyectos: https://iisgetafe.es/investigacion/proyectos/

* Investiga con nosotros: https://iisgetafe.es/investiga-con-nosotros/ 

Integra-cam, un novedoso ecosistema tecnológico

En la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universiario de Getafe estamos de enhorabuena. El Consejo de Gobierno ha autorizado la contratación de servicios de Compra Pública de Innovación (CPI) en la modalidad de tecnología para tres proyectos liderados por investigadores de los hospitales públicos 12 de Octubre, La Paz y Hospital Universitario de Getafe. La inversión total asciende a 7,5 millones de euros.

Los tres proyectos elegidos han sido impulsados a través de la Dirección General de Investigación, Docencia y Documentación de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid.

Se trata de Integra-Cam, del Hospital Universitario de Getafe, con el doctor Leocadio Rodríguez al frente; Infobanco, dirigido por el doctor Pablo Serrano del Hospital 12 de Octubre; y Medigenomics, con el doctor Pablo Lapunzina del Hospital Universitario La Paz.

Integra-Cam propone un novedoso ecosistema tecnológico que permitirá la monitorización domiciliaria y el seguimiento de la capacidad intrínseca de las personas mayores, mejorando así la calidad de vida de éstos y su entorno, contribuyendo a avanzar en la sostenibilidad del sistema sanitario e integrando a todos los actores relevantes en el cuidado integral de las personas mayores: pacientes, cuidadores y profesionales de la salud (Atención Primaria y Atención Hospitalaria especializada).

El fin de estos proyectos es mostrar el compromiso y liderazgo de los investigadores del sector público de la región para alcanzar objetivos de gran relevancia para el futuro de la sanidad madrileña. La aplicación de estas iniciativas permitirá conseguir un progreso en el proceso de toma de decisiones clínicas, aumentando la calidad de vida de las personas.

Cada proyecto cuenta con un presupuesto de 2,5 millones de euros de manera plurianual entre 2021 y 2023, correspondientes a la fase de I+D+i, cofinanciados por la Comunidad de Madrid y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

Integra-cam es un proyecto Modelo TIC para mejora de la capacidad intrínseca, propone un novedoso ecosistema tecnológico que permita la monitorización domiciliaria y el seguimiento de la capacidad intrínseca de las personas mayores. La capacidad intrínseca la define la Organización Mundial de la Salud como la combinación de las capacidades individuales en términos físicos, mentales y psicológicos, que engloba a la fragilidad.

Se pretende que este ecosistema habilite un modelo de cuidados integrales en el que todos los actores relevantes estén conectados: pacientes, cuidadores y profesionales de la salud de atención primaria y atención especializada, particularmente geriatría.

La intervención personalizada propuesta en INTEGRA-CAM se sustenta en la experiencia investigadora previa del equipo del Hospital Universitario de Getafe en proyectos europeos como VIVIFRAIL (programa de actividad física) o MIDFRAIL (intervención multicomponente: educación, ejercicio físico y nutricional) así como en otros criterios aceptados como STOPP-START (polifarmacia).

Más información

Web del proyecto

Movilidad personas mayores